Una de las herramientas más utilizadas para promocionar películas de animación en el cine es la de regalar, a los más peques, una sopa de letras con la entrada. No obstante, también es bastante común ver a "niños" que tienen más barba que su padre pidiéndola. Si les preguntas qué hacen con una sopa de letras, te vuelven a sorprender:
- Roberto, ¿para que pides una sopa de letras?
- Es para mi hermano pequeño de 2 años.
- Siempre dices lo mismo, como cuando te compraste un sujetador y unas medias de rejilla.
Entonces es cuando te das cuenta de que Roberto ha salido corriendo y ya va dos calles más allá de donde estabais hablando. Pero sabes que tiene que volver si quiere entrar al cine.
Dejando a un lado la historia de Roberto, la sopa de letras, como es lógico, está relacionada con la película que promociona. La última que llegó al cine en el que trabajo fue la de la película Enredados. Hay que buscar las palabras peine, melena, espada, sartén, caballo, flecha y fuga:
No sé si os habéis dado cuenta, pero hay una cosa que no encaja. Todas las palabras que te indican que busques están, pero lo que desconcierta no son esas palabras, sino una que aparece y que no te dicen que está. Esto suele pasar bastante en las sopas de letras, pero teniendo en cuenta que es una película dirigida a un público infantil, me sorprendió encontrarme con ella.

Quizás los niños no se den cuenta, pero no creo que cueste tanto mirarse bien la sopa de letras antes de imprimirla y distribuirla. Si yo me he dado cuenta, puede que algún niño también la encuentre. Y no hablo de Roberto.