15/02/2010

SMILE

Siempre que voy a algún sitio en el cual me ofrecen un buen servicio y quedo satisfecho, intento demostrarles, de manera original y divertida, mi conformidad y complacencia. No hablo de clubes de alterne, sino de cualquier otro establecimiento al que voy de vez en cuando, igual que la mayoría de vosotros: restaurantes, bares, cafeterías, tiendas, clubes de alterne...
Incluso en aquellos sitios en los que me reciben con malas caras, contestaciones secas y bordería, a veces también me animo y dejo una pequeña sorpresa para demostrarles que quizá deban cambiar de actitud, o al menos, reflexionar sobre ello. Devolverles lo que recibo no sería gratificante, además, perdería el tiempo, porque entraría en su juego de "la vida es aburrida y me siento mal, lo transmitiré al exterior". Y eso a mí no me va.
Así que os animo a ir por la vida con una actitud positiva. Que ahora está todo muy mal lo sabemos todos, pero si nos estancamos y pensamos que la cosa no tiene arreglo, mal vamos. Da igual el problema porque siempre hay una solución: esfuerzo, innovación y sonrisa.

1 comentarios:

  1. no cuesta hacer algo con entusiasmo y una sonrisa, pues de lo contrario uno se complica en vano..ala una sonrisita...
    yo tengo un amigo de un amigo que le gusta ir a clubes de alterne....vale, ya me has pillado jiji
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